sábado, 23 de febrero de 2008

La Cultura Entretenida

Remítanse a leer este texto en voz alta emulando el estilo de National Geographic o de cualquier programa con frases del tipo: "El macho alfa mira con deseo a la hembra del grupo". Gracias.

Una historia que podría transformarse en un documental de la cultura entretenida.

Nanook es un esquimal que vive en el Polo Norte. Cuando tiene hambre prepara su arco y flecha y se dispone a cazar focas. Lamentablemente, a veces se topa con leones marinos que no quieren transformarse en su cena. Por ellos defienden con uñas y dientes su vida. Pero Nanook no puede fallarles a sus hijos que esperan con hambre dentro del iglú familiar. Con el pesar de sus retoños el esquimal pierde la batalla ante el animal de casi 300 kilos de peso. Sin embargo, pasa al Líder más cercano a su hogar a comprar la carne de foca para su descendencia. Mientras sus hijos en casa consumen ñoko con tal de paliar el hambre. Nanook llega a su casa iglú y ve a su señora teniendo relaciones sexuales con un explorador sueco que recorría el sector. La misma mujer les había pasado dinero a los niños para que se drogaran. Nanook no soporta dicho espectáculo y se suicida. Así termina la historia de Nanook.

Chun Fli es originario de Laos. Un pequeño país cercano a Camboya. La familia de nuestro protagonista es un tanto disfuncional. Problemas amorosos desencadenaron el caos. Lo que obligó a Chun Fli a trabajar en las cosechas de arroz. Allí conoció a Chun Li -Sí, se llaman muy parecidos- y se enamoró de inmediato. Lo que no sabía Chun Fli es que Chun Li era la dama de compañía de los trabajadores del arroz. Por ello le extrañó que su nuevo amor le cobrara con dos sacos de arroz el primer encuentro sexual entre ambos. Obviamente Chun Fli le pagó porque pensaba que así funcionaba la cosa. Ahora su mayor motivación para secarse bajo el sol en los cultivos de arroz era conseguir los dos sacos para hacer el amor con Chun Li. Pero recibió una noticia que lo marcaría de por vida. Chau Fan, compañero de trabajo de Chun Fli, le comentó que Chun Li había contraído el mal del Sida. Chun Fli no lo podía creer y se sumergió en una profunda depresión. Como no tenía en que gastar sus sacos de arroz un día se comió toda su reserva. Murió intoxicado en arroz. Así termina la historia de Chun Fli.

Faltaría Motombo y Hassan.

lunes, 11 de febrero de 2008

Casi Diego, casi muero

Me atropellaron. Entonces podríamos decir que estoy atropellado. Nunca me habían atropellado, salvo una vez que Pelaes -mi papá- pasó la rueda del auto por sobre mi pie. Pero fuera de eso era un transeúnte con suerte. Hasta que vi venir el auto blanco encima de mi.

Domingo por la noche. Por lo general salgo a correr en las mañanas, ya que me despierto con energía y aprovecho más el día. Pero como es común de los fines de semana, el trote se desplaza a las noches debido a que en la hora matutina sigo borracho.

Ayer me puse los audífonos y me dispuse a correr los 60 minutos de mi plan de entrenamiento. Mi rutina me llevó por el mismo camino que sigo casi todos los días, ya que conozco las calles, los agujeros, las veredas malas, los perros que se transformaron en mis amigos, etc. Sin embargo, esa confianza en la ruta me jugó una mala pasada.

Parece que el destino quería que muriera escuchando buena música. Violadores del Verso en mis oídos sonaba cuando ocurrió el accidente. Una pequeña calle que daba con Nonato Coo casi se convierte en el lugar de la animita de Zonoro. Como es costumbre crucé tranquilo, puesto que yo tenía la preferencia, pero esta vez algo cambió radicalmente mis planes.

De un momento a otro veo un auto blanco que se aproxima raudo a mis piernas que comenzaban a frenar. El parachoques a centímetros de mi cuerpo y lo primero que atino es a saltar encima del capó del auto. Menos mal que el conductor venía frenando y con la detención del vehículo no me caí del capó.

Luego del susto, mio y del conductor, me bajé de encima de auto y acudí a la ventanilla del chofer. Lo increpé y no lo dejé bajarse del auto, golpeándole su puerta e impidiendo su paso. No le quise pegar a él, porque era un vieja con anteojos y estaba, quizás, más nervioso que yo. A lo único que lo obligué fue a que reconociera su culpa y tuviera más cuidado a la hora de manejar. Por mi parte, cuando el conductor asumió su error, me puse los audífonos y seguí corriendo los 50 minutos restantes. Claro.. mucho más atento a la jugada. Porque como diría el título del libro: Casi Diego, casi muero.

domingo, 3 de febrero de 2008

La otra cara del vinilo

Todos pensaron que el advenimiento de la cinta de cassette, la irrupción del CD y la revolución de la música digital, en su formato mp3, habían dado de baja al romántico disco de vinilo. Y así lo entendieron también las casas discográficas del mundo entero cuando decidieron renunciar a lanzar la música en esas bandejas gigantes.

Sin embargo, los Dj's se encargaron de resucitar y utilizar el vinilo en su máxima expresión. Reconfiguraron su uso, y de hecho, maximizaron el funcionamiento de los tocadiscos. Ahí nació la tornamesa.

Pero tenía que aparecer otro asesino de vinilos. El Serato llegó para acabar con la adquisición de vinilos y la edición de éstos. Justo en el momento en el cual comencé a comprarme vinilos. Maldita ley de Murphy.

No importa. Si el derrocamiento del vinilo se transforma en un hecho, ya tengo la mejor opción para aprovecharlos y el mejor incentivo para seguir acumulandos discos. Ingresen a Sleeveface y denme la razón.

De muestra un botón:

Acá está el flickr de Sleeveface donde hay muchas, pero muchas más fotografías.

martes, 15 de enero de 2008

Córrete una

Volví a correr. Luego de muchos años parado sin pisar el pavimento me puse los audífonos en los oídos y salí a correr. La nueva misión es completar los 10 kilómetros categoría amateur de la marathon Adidas que se correrá el próximo 6 de abril. Como internet es la madre de todas las ciencias descargué un plan de entrenamiento que me llevará a cruzar la meta. Se supone que al cabo de cinco semanas ya estaré corriendo los 10 kilómetros sin terminar en la UCI.

Incluso, dejé de fumar compulsivamente. Es decir, ahora me llevo cigarros a la boca sólo cuando estoy carreteando. El único gran problema es que las recomendaciones indican que debo dejar el alcohol. Lo siento, pero no lo haré. Seré el primer alcohólico reconocido en terminar una marathon amateur. De hecho, cuando sea recibido por las promotoras de la marca deportivo organizadora ellas me estarán esperando con una rica cerveza helada. Como dato freak, quiero agregar que hace algunos días atrás leí que la cerveza era mejor hidratante que el agua. Esas son las noticias que me hacen feliz.

Asi que cuando no conteste el celular será porque la música es la banda sonora de mi travesía urbana. Los sonidos de la aventura manejada por mis piernas y controlada por mi idea de completar los 10 kilómetros.

No invito a nadie a correr, porque simplemente me gusta correr solo. Además dudo que alguna de mis amistades me acompañe a malgastar las zapatillas. Ustedes compren las cervezas, ya que yo llegaré con sed.

Ver mi plan de entrenamiento.


jueves, 10 de enero de 2008

Sara

Después de catorce horas de viaje y muchos pueblos recónditos por fin llegaba a Puerto Iguazú, la trifrontera de Argentina, Brasil y Paraguay. Como el hostal tenía piscina apenas dejé mi mochila en la pieza me puse mi traje de baño, pesqué la toalla y me lancé unos chapuzones. No habían pasado unos minutos cuando alguien dice mi nombre. Doy vuelta mi cabeza y me encuentro de sopetón con dos mexicanas simpáticas que había conocido en Buenos Aires. Al instante no pusimos a conversar hasta que apareció el tema de la marihuana.

Apenas nombramos el alucinógeno una mujer que estaba en la piscina se acerca al lado de nosotros y dice: "¿Marihuana?". Inmediatamente le pregunté si tenía yerba para vender. "Si tengo. Pero no vendo", me respondió. "Ya po'... véndeme un caño por fa", le pedí casi rogando. Ella dijo que no comerciaba con la marihuana, pero si quería, que en la noche la contactara para que nos fumáramos algo. Traté de memorizar su cara de la mejor forma.

Ella era Sara. Una italiana de 25 años que llevaba viajando casi dos meses por Sudamérica, y en Puerto Iguazú alrededor de una semana y media. Según lo que conversé con un español que conocí en el hostal, la chica italiana era súper reventada y desinhibida. No le di mayor importancia a los comentarios del hispano.

Cuando oscureció, y después de cenar, busqué infructuosamente a la chica de la hierba. Luego de algunos minutos ví su cara entre la gente que estaba en el hall de lugar y empecé a hacerle señas. Quería puro fumar. Ella me vio y me recordó. Así que cuando me acerqué le dije inmediatamente: "Tú me prometiste un caño. Vengo a cobrar tu palabra". "Bueno. Vamos a fumar a la piscina", respondió. Filete, pensé, nada mejor que fumarse un buen pito al lado de una piscina, con un vino en la mano y respirando aire limpio.

Salimos los dos y nos fumamos el pito -el nunca bien ponderado paraplex-. Como teníamos una botella de vino decidimos quedarnos a tomar el licor antes de entrar. Entre la conversación le mencioné que tenía un buen manejo del idioma español para ser italiana. A lo que dijo: "Sí. Pero me gustaría hablar mucho mejor". Prendí con agua y me ofrecí como un excelente maestro de castellano, dada mi profesión y mi afán por las letras. Así que afirmó, "¿entonces me podrías enseñar". "Ya po' mañana", le dije inocentemente. "Quiero que me enseñes ahora".

Al escuchar esas cinco palabras la libido aumentó al mil por ciento. "Ok", le dije lascivamente. Pero ante mi sorpresa la Open Mind europea me superó, ya que me impacté cuando propuso que nos fuéramos a su recamara a estudiar español. "La tengo lista", pensé. Entramos a su pieza, que no compartía con nadie, y apenas cerró la puerta...

domingo, 6 de enero de 2008

Boicot a JM

Gonzalo León desde su tribuna en La Nación Domingo, refiriéndose al fallecimiento de Julio Martínez, anotó: "Las palabras de Julito -hijo de JM- me hacen recordar la muerte de otro grande, al menos para mí, el escritor Scott Fitzgerald. Cuando falleció, Glenway Wescott escribió: 'El miedo a la muerte es una profecía que siempre se realiza'".

Y se murió. Es una pena. Pero una pena pasajera. El abandono terrenal de uno de los relatores y comentaristas deportivos más importantes de la historia de nuestro país fue tema nacional. Todos quisieron sentirse conmovidos y tristes por la muerte de Julio Martínez. Políticos, ex deportistas, periodista de la nueva y vieja guardia, hinchas de fútbol, instituciones de la más diversa índole, la señora que lo vio una vez en la calle, el joven que leyó alguna vez su columna en el diario La Segunda, hasta Marlen Olivari. Todos querían llorar la partida de JM.

Yo fui periodista deportivo. Quizás mi condición de "ex" me obligaba a ir a ver al Darth Vader sin máscara en su ataúd. Es que fueron todos. De hecho, pensé en ir, pero estos días hizo un calor infernal que no me motivó a salir de mi casa. Para que quiero más calor, si en el infierno tendré todo el que desee a mi disposición. Así que no fui. Obviamente me dio un poco de pena, pero cuando cambié de canal la tristeza desapareció.

En cambio muchos festinaron y se subieron al carro de la muerte con Cabezita de Huevo. Vi una gran cantidad de fotolog's con la foto de Julio Martínez, leyendas que rezaban: "R.I.P. -¡en inglés po' weón!-, Se nos fue un grande, Chile pierde a una de sus mejores personas, Te recordaremos por siempre JM, etc.". Me pregunto: ¿Habrán conocido a Julio Martínez?. ¿Habrán leído sus columnas en los diarios?. ¿Lo habrán escuchado en la radio?. Con toda seguridad digo que No.
Es más, creo que muchos jóvenes que lloraron de pena ni siquiera sabían de él. Y en los comentarios televisivos elegían la lengua viperina de Eduardo Bonvallet al tranquilo comentario de JM. Cada vez que aparecía en Canal 13, yo me quedaba viendo a Martínez. Y no porque fuera fanático de su figura, sino más bien para gozar de la pasividad con hacía su análisis deportivo. Me imaginaba a los productores de Canal 13 haciendo el típico corte de manos en el cuello para que Julito apurara su labor. Sufrían con la lentitud de Cabeza de Rodilla en sus comentarios. Mientras veía a JM yo reía con lo anterior.

Ahora Julio Martínez se transformó en un héroe. Todo tiene que llevar su apelativo. Al instante le cambiaron el nombre a la calle que pasar por en frente del Estadio Santa Laura. El eficaz alcalde de Independencia hizo los trámites en menos de 48 horas -vaya que rapidez del edil-, ahora el presidente de Unión Española le quiere poner Julio Martínez al mítico recinto deportivo perteneciente al club hispano. Estoy de acuerdo. JM hubiera dado la vida por los colores rojos de su tan querida camiseta de Unión. Se lo merece.

Pero ahora salió la presidenta del país con la información de que enviará un proyecto para que el Estadio Nacional también se llame Julio Martínez. Ahí si que no. Al reducto de Ñuñoa no me lo toca nadie. Un estadio que carga mucha historia no debe llamarse como Martínez. Estoy en completo desacuerdo. Ya que el Nacional además de cuentos deportivos, lleva consigo torturas, desapariciones, recitales, navidades y un sin fin de cosas más. No quiero que ese estadio se llame Julio Martínez. Todos se están aprovechando de la empatía que el difunto periodista -que no era de academia, pero si de práctica-, transmitía al país. Hago un llamado a boicotear la decisión de llamar Julio Martínez al Estadio Nacional, una campaña que de a conocer el rechazo de tan populista medida, el enojo ciudadano a que nos toquen la mole que albergó, paradójicamente por un arquitecto nazi, el mundial de 1962. Eso si que no.

¿Qué pasará cuando se muera Don Francisco?. Estoy seguro que nos dejaremos de llamar Chile para convertirnos en el país Don Francis. No seríamos chilenos y nos convertiríamos en franciscanos. Nuestro himno nacional sería el Pachi-Pachi y la leyenda del escudo patrio "por la razón o la fuerza" sería "Que venga la modelo". Además Sábado Gigantes se transmitiría todos los días y se llamaría "Semana Gigante". Y es más que seguro que Viví Kreutzberger sería presidenta del país.

No me cambien el Estadio Nacional por Julio Martínez. Ya que cuando me muera se llamará Diego Durán. He dicho.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Femicidio Político

El asesinato de la ex primer ministra y líder de la oposición paquitasní Benazir Bhutto se puede calificar como un verdadero Femicidio Político.

La mujer recibió varios disparos en el cuello y en la cabeza, para luego ser alcanzada por el impacto de una bomba que también dio muerte a otras 25 personas. Ella había regresado a Paquistán en octubre pasado después de permanecer varios años en el exilio. El atentado se perpetró en la ciudad de Rawalpindi donde acababa de dar un discurso ante sus seguidores.

Y acá preocupados por la expulsión de Adolfo Zaldivar de la DC, del soponcio que sufrió la presidenta del mismo partido Soledad Alvear en Navidad, de la estúpidez del Aliciancismo/Bacheletismo del payaso de Lavín, etc.

PD: La primera fotografía es una de las últimas captadas de Benazir Bhutto antes de su asesinato. Mientras que la segunda retrata el momento de la explosión.

lunes, 24 de diciembre de 2007

Love is love

Yo sólo tenía tres años y Seen ya la estaba haciendo toda.

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Con 46 primavares sigue pintando. Por eso amo tanto al hip-hop.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Me tiré

Hoy a las 14.30 horas con un calor terrible en la calle Arturo Prat y a 9 cuadras de la Alameda, una mina me dice: "¿Queris que te tire en el taxi hasta la Alameda?". Y repitió coquetamente, "Guaaaaa... ¿queris que te TIRE en el taxi hasta la Alameda?".

Me hice el weón y le dije que sí. Me subí al taxi y me bajé con ella en la Alameda. No me tiró en el taxi hasta la Alameda, menos mal, porque hubiera sido cortito y habría quedado con ganas.

PD: Hoy me vacuné de pura casualidad. Iba apurado caminando por José Pedro Alessandrí y mientras pasaba por en frente de la UTEM, que está a la vuelta de mi universidad, una mujer con delantal blanco me agarra del brazo. Como iba con audífonos y la música en su másixo volumen no entendí nada. Logré leer sus labios y le dije que No. Me sentó en una silla, me subió la manga de la polera y me vacunó. Y todo en menos de 30 segundos.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Combos venían

Nada mejor que acompañar un carrete en Pirque con una buena dosis de alcohol. Siempre dicen que no hay nada mejor que dos para dos. Entonces compramos dos botellas de ron, dos bebidas de dos litros, dos vasos y dos bolsas de hielos para dos gargantas secas con ganas de pegar el par de dos. Lo único bueno es que teníamos que tomar un solo microbús y no dos.

Antes de llegar a la fiesta habíamos bajado casi la mitad de una botella de ron, por lo que nuestras mentes lucidas se quedaban en nuestro querido Puente Alto. Sin embargo, el panorama se nos mostró mucho más ameno a medida que nos encontrábamos a gente conocida en las afueras del carrete. Aunque eso no nos quitaba el rápido camino a la borrachera.

Dentro de la casona simplemente estábamos ebrios. Y según lo que me dijeron algunos conocidos mi compañero de andanzas buscó camorra desde muy temprano. En términos coloquiales el muy saco de huea dio jugo apenas llegamos al carrete. Por lo tanto, muchas de las miradas se dirigían hacía nosotros con cierto odio. Por mi parte conversaba borracho con algunas chiquillas tratando de rescatar algún affaire a lo largo de la noche. Si es que mi conciencia no me engaña mis planes se fueron al tacho de la basura. No importa, a veces ebrio soy más feliz. De hecho, el exceso de ron me llevó a dormir placidamente parado apoyado en un auto. Hacía un frío que te calaba los huesos, pero yo estaba más cómodo que en mi propia cama.

Luego de sentir algunas cachetadas de parte de una chiquilla, para despertarme que quede claro, vi la luz del sol que indicaba la hora para regresar a casa. Después de reponerme del impacto solar a mis ojos, busqué preocupado a mi compañero de farras para volver a nuestros respectivos hogares.

Pasados algunos minutos encontré a mi amigo y junto a dos señoritas más enfilamos rumbo a Puente. Todo iba bien hasta el momento. Incluso fui capaz de reponerme, en cierto grado, de la borrachera que sostuve durante toda la noche. Nos subimos arriba de la micro con ganas de dormir para regresar a casa con menos grados de alcohol en el cuerpo. Pero ahí ardió Troya.

Justo cuando me iba a sentar para cerrar mis ojos, agachar mi cabeza, botar saliva y manchar mi polera con la misma saliva sucedió un hecho inesperado. Repentinamente un tipo desconocido se coló ágilmente y me privó de mis ganas de sentarme. En primer instancia le pedí amablemente que se parara del asiento, puesto que había elegido con anterioridad sentarme en éste. Obviamente el tipo se negó.

Ante la primera negativa del sujeto el tono de mi voz subió y las palabras de cortesía se diluían en el aire. “Ya po’ párate po’ weón no seai’ así”, le dije. Y me respondió: “Sale pa’lla culiao’”. Al escuchar la última palabra que salió de la boca del desconocido el Puentealtino flayte que llevo dentro afloró más fuerte que nunca. Así que le dije cortésmente: “¿No te vay a parar sapo y la conchetumare’?”. “No po’ weón”, me dijo. Esa fue la antepenúltima imagen que recuerdo.

Porque la penúltima escena que rememoro es cuando le pegué cinco combos directos a su cara. Fueron golpes dirigidos hacía abajo, ya que el sujeto estaba sentado. Y la última imagen fue alrededor de cinco manos empuñadas dirigidas hacia mi noble cara. Después de eso, sólo sentía golpes que se esparcían por todo mi cuerpo. Lo que no tenía en cuenta era que el sujeto no venía con dos acompañantes tal como pensaba, sino que más bien era secundado casi por una decena de amigos. Lo primero que atiné fue a resguardarme en la puerta trasera del microbús para recibir golpes en un solo lado de mi humanidad. Además, a cada instante repetía: “De a uno po’ giles culiaos, de a uno”. Como era de imaginar mi desafío a pelear a la antigua fue ignorado por completo y seguía sumergido en el torbellino de golpes.

El que se llevó también peor parte fue mi compañero de andanzas. Ya que él saltó a mi defensa y al igual que fue golpeado. Se preguntarán… ¿y las chiquillas que acompañaban al par de borrachos?. Bueno, ellas también apretaron sus puños y se enfrascaron en la defensa.

Lo peor de todo es que el microbús no se detenía nunca y nosotros seguíamos insertos en el cóctel de combos y patadas. Mientras seguía recibiendo ganchos y mi cabeza se azotaba contra la puerta, cubrí mi cara con mis brazos para menguar las consecuencias de la golpiza. Incluso tuve la oportunidad de lanzar patadas para tratar de alejar a mis agresores. Pero en una de esas patadas uno de los sujetos sacó mi zapatilla derecha del mi pie para tratar de robármela. Apenas sentí que mis calcetines estaban a la intemperie salí en persecución del ladrón de calzado. Lo seguí por el pasillo del microbús y llegué hasta su escondite, en este caso un asiento, y le arrebaté la zapatilla de sus manos. Cuando la tuve en mi poder la puse de inmediato en mi pie descalzo y traté de volver a mi querida puerta. No obstante, en el camino hacia mi guarida recibí el llamado “callejón oscuro” de los golpes.

Pero una puerta se abrió y entró la luz. Porque el conductor se dio cuenta que había una golpiza de proporciones a escasos metros de su labor y por fin abrió la puerta del microbús. Apenas tuve la oportunidad de bajar de la maquina lo hice.

-Continuará-

lunes, 22 de octubre de 2007

Porristas


¿Cansado de la violencia en el fútbol?. ¿Con ganas de volver al estadio en familia?. He aquí la solución.

Afirmo con seguridad que si los equipos de fútbol de nuestro país contaran con porristas tal como las que muestran la foto se acabarían las rivalidades violentas entre las hinchadas. Hay que seguir el ejemplo del partido que se jugó ayer -21/10/07- entre Huracán y Newell's en Argentina.

Por un deporte a todo cachete los hinchas exigímos a porristas de este tipo. ¡He dicho!.

domingo, 14 de octubre de 2007

Seguros de compañia con nombres reales

De los siete hermanos del barrio cuatro ya son padres o están próximos a convertirse en ello. Eso significa que los que no tenemos hijos ahora somos minoría en el grupo. Las conversaciones en celebraciones varias se reducen a pañales, enfermedades, datos sobre bebés y cualquier información que es ajena a mi disco duro. Las historias de carretes, posibles panoramas, últimas conquistas, datos de moteles o algo similar desaparecieron del vocabulario de mis amigos.

Eso quiere decir que mis círculos cercanos ya se están llenando de críos y asumiendo otras responsabilidades que para mi son una quimera. En cada asado surge la pregunta: "¿Y tú cuándo vay a madurar?". Y me lo enrostran como si fuera el clon del Negro Piñera o del Chino Rios cuando meaba a la gente. Acaso mis amigos se olvidan los jugos extremos que dábamos antes de esparcir todos sus espermatozoides por las trompas de falopio de sus novias. Y ahora son los Papi Ricky's más responsables de todos. Kramer v.s Kramer es un padre desconsiderado al lado de ellos, Adam Sandler en su papel "Un papá genial" es un tiro al aire comparado con su propia labor y Ángel Mercader de "Machos" es un padre ausente en relación a su presencia.

Siempre me tiran la talla de qué quizás cuantos hijos tengo repartidos en el mundo, o que en cualquier momento llegará una chiquilla con un crío en sus brazos reclamando pensión alimenticia. Sólo me rio. Quizás ellos mismos sienten la envidia de no poder disponer de su tiempo, porque si quiero gasto gran parte de mi sueldo en alcohol o drogas y nadie me lo puede reprochar. Si me da la gana me pierdo durante días de mi casa sin tener que dar explicación alguna. Si un día viernes prendo con irme a la playa lo hago sin el mayor remordimiento. Es probable que ellos quieran que me una a su club para que no les relate las historias de mis fines de semana, y muchas veces de mis semanas.

El otro día conversaba lo mismo con mi querida madre y le deslicé el comentario de que no estaba ni ahí con tener hijos. Más aún le dije que estoy pensando seriamente en no convertirme en padre, ya que en mi proyecto de vida no está incluido un hijo. A lo que mi mamá me respondió espantada: "¿O sea no me vay a hacer abuela?". -Cabe destacar que soy hijo único y mi testículo izquierdo es su única posibilidad de tener nietos-. "Mmmmm... creo que no", contesté. Rápidamente sus ojos se tornaron húmedos, su mirada cabizbaja y carita triste.

Entiendo a cabalidad la reacción de mi mamá. Al no tener la oportunidad de educar más hijos, debido a una incapacidad física (sí... nací de cuea'), sus esperanzas de volver a sentir ese sentimiento protector apostaban a mi descendencia. Y con mi declaración volver a vivir la experiencia maternal se derrumbó ahi mismo.

Sin embargo, me dijo algo que me sorprendió incluso a mi. "Pero puedes tener hijos y me los pasas a mi". ¡¿Qué?!. Inmediatamente le dije que no era mi idea andar desperdigando cabros chicos para después dejarlos con su abuela. No quería convertirme en un padre ausente que marcaría la infancia de mis supuestos críos. Ahí decidimos cambiar de tema.

Al rato me junté con mis amigos para salir a webiar y comenté el hecho con ellos. Y uno me dijo: "Eso lo decis ahora po' pero con el tiempo vay a recapacitar". "Sí. Puede ser, pero en mis planes inmediatos y como hombre soltero que soy no es una opción de vida. Es probable que conozca a una mujer que me robe la forma de pensar y quiera tener hijos con ella. Pero la señorita en cuestión todavía no llega po' weón", repliqué.

A lo que él respondió: "Tenis que verla cuando seai viejo weón. Dan pena esos abuelitos que se quedan solos por la vida sin que nadie los cuide. También es por una cosa de compañía". Esa última frase desvió el tema de conversación, pero a mi me dejó con la idea en la cabeza.

Acaso ahora los hijos son algo así como un seguro de compañía. ¿Hay que tener descendencia para no quedar solos en tiempos de vejez?. No creo que sea así. Obviamente voy a velar por el cuidado de mis padres hasta que me sea posible, pero estoy completamente seguro que no nací por algo meramente funcional. Prefiero pensar que soy producto de una rica noche de pasión entre mis papás, en vez de creer que soy un acuerdo para asegurar sus futuras épocas de ancianos.

Si es por eso no tengo hijos y muero en un asilo en compañía de muchas personas como yo. Incluso, debe ser más entretenido pasar los últimos días de la vida con gente que sabe que va a morir y aprovecha al máximo el aire que queda por respirar.

Aunque si aparece ella lo pensaré dos veces.

PD: Tengo un trato con un par de amigas que contaré más adelante.

Metamorfosis

Lo mio son las letras... ayúdenme a transformar esas palabras en imágenes.

miércoles, 10 de octubre de 2007

No me falle 'iñora

Días atrás escribí un ensayo amoroso ejemplificado en la disímil pareja de Adolfa Volpes, 82 años, y Reinaldo Wavegche, 24 años. La unión matrimonial de ambas personas me hizo creer en la utopía del corazón y la bondades del sexo en el adulto mayor. Pero al parecer el mismo órgano que le devolvió la vida a la Señora Adolfa ahora se la está quitando.

Luego de casarse con su joven marido, los nuevos esposos partieron a la tradicional luna de miel. Unos días en las plácidas playas brasileñas, auspiciadas por la tv del mismo país, serían el escenario perfecto para consumar su amor con todas las de la ley.

Sin embargo, cuando estaban en la mejor parte del matrimonio no sólo se paralizó la virilidad de Reinaldo, sino que también el pecho de su octogenaria mujer. La Señora Adolfa sufre de una afección cardíaca que se manifestó en el momento menos indicado y dejó a su hombre con el molde hecho.

Las molestias del corazón llevaron a la recién desposada a ser hospitalizada a causa de una arritmia y dolores en el pecho. O sea el único hombre que vio desnuda a la mujer fue el doctor que la atendió, porque su esposo no se alcanzó ni siquiera a bajar el cierre del pantalón.

Informaciones aclaran que en los próximos días la Señora Adolfa podrá cambiar la cama del hospital por el nicho nupcial. Ojalá que esta vez la novia no arrugue.

PD: Te tengo fe Adolfita. Una por mi que sea.

lunes, 8 de octubre de 2007

Caño Rap Star

Viernes 5 de Octubre / 19.00 horas / Aeropuerto Arturo Merino Benítez / Santiago / Chile. Eran las coordenadas exactas en las cuales una de las estrellas más importantes del rap a nivel mundial pisaba nuestro país. Y yo estaba ahí para recibirlo.

Sin embargo, no era la única persona que esperaba a Method Man, ya que también habían alrededor de 50 fanáticos que lo querían ver. Para hacer el cuento corto, apenas Mr. Mef cruzó el umbral que lo separaba de sus seguidores éstos se abalanzaron en contra de él. Jhonny Blaze no podía caminar tranquilo gracias al acoso de sus fans, pero de igual forma se daba el tiempo de firmar autógrafos y posar para algunas fotos. Aunque sucedió un hecho inesperado. Mientras Meth se dirigía hacia su transporte un desubicado le robó el gorro que traía puesto. Esta situación hizo enfurecer al miembro de Wu-Tang Clan y se subió sumamente enojado a la van que lo transportaría a su hotel. Inmediatamente entré al vehículo junto a Old Lady Bastard (integrante de la chilean Wu-Family). En pocas palabras en la van iba Mef, Old Lady y quien escribe. Nadie más.
Lamentablemente el robo de su gorro tenía ofuscado a Meth. Y éste se subió lanzando epítetos de grueso calibre debido al hecho delictual. Decía que se quería a su casa ahora mismo, que un conchetumadre le había robado el gorro de su clica y muchas cosas más de ese tono.

Con Old Lady no sabíamos que decirle y sólo le pedíamos disculpas por lo que había pasado. Pero Method Man se amurró como un niño chico y no quería hablar. Apoyó su codo contra el asiento y ladeó su cabeza con la mirada dirigida hacia abajo. No había duda Mef estaba triste. Ante tal incómoda situación le dije a Old Lady que le pasara los hermosos cogollos que le llevábamos para calmar un poco los ánimos. Pensamos que con el regalo canábico iba a cambiar su semblante, sin embargo, pescó la bolsa que contenía la yerba como si fuera un volante de esos que te entregan en la calle. O sea la tomó para no ser descortés.

Ya no sabíamos que hacer. Los momentos de silencio parecían eternos. Hasta que después de 20 minutos Mef comienza a interesarse en la bolsa de marihuana. Abre el paquete, lo huele, saca un par de cogollos, mira detenidamente los cristales de los cogollos y los vuelve a oler. Al instante le digo: "Es White Widow". "Está bien. Me gusta", me dijo Meth. Yo ya me sentía bacán hablando con Mef de marihuana. Old Lady le pregunta si quiere fumar y obviamente Meth le responde que sí. Al instante le ofreció papelillos Aleda, los transparentes, a Jhonny Blaz y éste los rechazó. No le gustaron. Entonces me pidió papel a mi. Como soy volado y siempre tengo papeles en mi billetera le pase unos Smokings celeste ultra finos. Mef los miró, sacó un par de papelillos y me los devolvió. Aunque no tengo certeza de eso porque parece que me los peló porque no los encontré después.

Con los dos papeles en la mano comenzó a moler los cogollos que nosotros le habíamos entregado. Luego juntó ambos papelillos para hacer un cigarro de marihuana más grande. Pero los pegó de tal forma que el pito quedara más grueso que largo. Vi como Mef se demoraba menos de medio minuto en enrolar un caño. Inmediatamente lo prendió y se lo llevó a la boca. Fumaba tan relajado como si la yerba fuera una parte del menú diario, y lo es, mientras miraba por la ventaba. Pensé que se iba a fumar solo en pito hasta que ocurre lo inesperado. Después de aspirar por enésima vez mira hacía atrás donde estaba sentando y me dice: "¿Quiéres?", cuando me pasaba el pito. No dudé un segundo en aceptar tan valioso trofeo y experimenté la fumada más rapera de mi vida. Boté el humo pensando lo que estaba viviendo y el cómo iba a contar esta historia a lo largo de los años. Luego de fumar varias veces le pasé el caño a Old Lady, que no fuma casi nada de marihuana, pero tampoco dudo en aceptar tan preciado pito. El caño dio varias vueltas hasta que lo matamos entre los tres y el humo se apoderaba de la van. En cada vuelta era Mef quien me pasaba el caño en mis propias manos. Una experiencia notable.

Pero al parecer el pito que nos fumamos no fue suficiente para Method Man, puesto que después de fumar sacó un puro. Inocentemente pensé que se iba a fumar el puro, pero lo que hizo merecía especial atención. Observé este proceso detenidamente durante 10 minutos. Mordió el puro cortando uno de sus extremos. Luego lo tomó entre sus dos manos y comenzó a romperlo lentamente con las uñas de sus dedos pulgares. Uñas especialmente largas para esa labor. El corte del puro fue casi perfecto y el papel café se mantuvo intacto. Después de cortar botó todo el tabaco que contenía el puro.

Con sólo el papel en sus manos comenzó a arreglarlo. Lo dejó perfectamente cuadrado y pegó algunas capas que se habían desprendido con la extracción del tabaco. Posteriormente sacó de algún bolsillo secreto un cogollo sumamente duro, era obvio que había rescatado dicho recuerdo de Colombia. Lo comenzó a cortar dejándolo en pequeños trozos, porque no lo molió en su totalidad, sino que más bien lo desmenuzó. El contenido fue bastante abundante pero faltaba más. Ya que sacó dos o tres cogollos más de los que le habíamos pasado y los mezcló con su propia marihuana. Ahí si que era yerba. Abrió el papel de puro y puso toda la cannabis en éste. También la manufactura fue perfecta y no se demoró más de un minuto. Era un pito gigantesco.

Pensé: "Si fumo de esa wea me voy a ir a la mierda". "Ni ahí. Ni cagando le rechazo un blond a Method Man", recapacité. Pero mi ilusión murió cuando Mef guardo tremendo caño en uno de sus bolsos. Fuck.

Después de haber fumando un pito con Jhonny Blaze y haber conversado un rato no me preocupaba sacarme una foto con él. Creo que la experiencia de compartir una buena marihuana con el mejor de todos vale mucho más que una registro fotográfico. La imagen prefiero atesorarla en mi memoria y revivirla cada vez que vea un video de Wu-Tang Clan, cada vez que escuche una canción de Method Man, cada vez que prenda un pito y cada vez que esté borracho y quiera contar una wea bacán.

Papelillos: $450, Marihuana: $25.000, Encendedor: $200. Fumarse un pito con Method Man... no tiene precio.

martes, 2 de octubre de 2007

¡ Extra, extra !

Según mi periodista corresponsal de fiestas pokemonas en las tardes y después de reportear infatigablemente fotolog's gold camera... hemos llegado a una conclusión. Pilato... era Poncio.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Viejita, viejita buena

Hoy se casaron Reinaldo Waveqche y Adolfa Volpes. ¿Qué tiene de raro?. Miles de parejas en el mundo contrajeron matrimonio hoy. La particularidad es que el novio nació cuando su actual mujer tenía 58 años.

Los más escépticos pueden ver con malos ojos a los nuevos casados, mientras que los fieles creyentes del amor suspiran ante tal unión nupcial. El vigoroso joven asegura estar enamorado profundamente de su ahora esposa y afirma que su matrimonio no es por razones económicas. La señora, en tanto, dice que su marido "es la mejor compañía que pude haber soñado".

La historia dice así: Reinaldo quedó huérfano a la edad de 15 años. Tras la muerte de su madre quedó desamparado en este mundo cruel. Sin embargo, la mejor amiga de su difunta mamá, la señora Adolfa Volpes se comprometió con el cuidado del púber. Con el pasar de los años, y el desarrollo masculino del joven, las cosas pasaron a otro plano y cuando Reinaldo cumplió los 18 años comenzaron una relación amorosa.

Según declara el feliz novio, ellos mantienen una vida sexual activa. ¿Qué?. Es decir, cumplen con todos los ritos maritales que una pareja debería realizar. ¿Se lo creen?. Yo sí.

Por lo general soy un incrédulo en asuntos amorosos, pero esta historia me convence. No sé por qué. La cosa es que yo creo en el amor y el cariño que se tienen ambos, confío en el amor que se profesan a los cuatro vientos. Incluso, no dudo en que mantengan relaciones sexuales de forma normal. Quizás eso es un poco sórdido, pero lo creo.

Le comentaba esto mismo a una chiquilla que conocí hace poco y ella me contó que su abuela tiene alrededor de 70 años y tiene pololo. ¿Entonces por qué la señora Adolfa no podía tener un pololo?. La única diferencia es que su pinche, y actual marido, tenía 58 años menos que ella. Pero eso es sólo un detalle.


¿Ustedes creen que la veterana no se la puede?. ¿Piensan que el vigor de Reinaldo supera a la experiencia de Adolfa?. Me tinca que el cabro a los 18 años al momento de perder la virginidad con la señora quedó loco. Obviamente ella es una maestra y debe saber todas las técnicas placenteras que pueden existir. "Muévete pa'ca", "Para, para, para... ahora dale", "Ahí, ahí, ahí... ahahaha... que ricoooooo", fue lo que debe haber escuchado Reinaldo mientras la señora ponía los ojitos blancos. Además, no tienen la necesidad de usar ni condón, ni tomar pastillas anticonceptivas, porque es casi seguro que a ella le llegó la menopausia y no deben tener enfermedades venéreas como el Sida. Así que a capella no más!. ¿Bien igual o no?.

Ojalá que Reinaldo no me defraude y no abandone a Adolfa antes de que ella muera. Porque también hay que ser realista... las posibilidades de que quede viudo con infinitamente superiores a que ella se vista de negro y viva un luto. Después si quiere que se meta con cualquiera, pero sin borrar de su corazón a su primer amor.

Reinaldo y Adolfa abrieron la puerta.

PD: Texto mamón lo sé... pero ni ahí. Ahora a brindar por la feliz pareja.

domingo, 23 de septiembre de 2007

Una de piratas

Si empezaste la noche tomando Havana es poco probable que termines con un vaso lleno de Silver. Y lo peor de todo es que mientras desconocía el tipo de ron que bebía, disfrutaba este último como el mejor de los manjares. De hecho, si hubiera estado presente al momento de la compra de alcohol, hubiera prohibido semejante acto.

No pongo en duda el goce que sentía mientras llenaba y llenaba mis vasos. Pero rato después mi cuerpo me pasó la cuenta. Luego de dejar a unas chiquillas en su casa mi organismo me exigió devolver todo lo que había tomado. Años que no me veía apoyado en un pared vomitando.

La cosa es que hoy la caña fue la peor en mucho tiempo. Dolor de cabeza y acidez más fuerte que nunca. Por eso había que salir a beber cerveza, fumar marihuana y disfrutar del aire limpio del Cajón. Lo único que saqué en limpio... es que nunca más, pero nunca más la maldita botella del pirata.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Carne fresca

La idea original era ver a La Cubanacan, emborracharnos con tequila y el after hour con dos chiquillas en mi casa. De hecho, antes de salir compramos una dosis extra de copete para no tener que buscar alcohol a eso de las 07.00.

Partimos, medio ebrios, a ver al grupo sandunguero. Sin embargo, todo el plan original se fue al tacho de la basura de un momento a otro. No logramos entrar al local donde se presentaría la banda tropical, ni mucho menos nos embriagamos con el trago mexicano a un bajo precio. Pero obviamente no nos quedaríamos con las ganas de continuar con la eterna fiesta patriótica. Un Varadero caído del cielo nos dotó de la energía necesaria que perdimos cuando nos no logramos entrar a ver a La Cubanacan.

La pregunta no era: ¿Qué hacemos?. La pregunta era: ¿Adónde vamos?. “Vamos a las fondas de las Vizcachas”, dijo Dj. Oh. “A todo morris con Chuck Norris”, respondí. Después de tomarnos en ron que San 18 nos regaló tomamos un taxi para dirigirnos a las fonda del sector semi-rural, antes de entrar a algún sucucho a “rescatar” y seguir emborrachándonos.


No obstante, la cantidad de alcohol después de cuatro días nos pasó la cuenta. Ya que los dolores estomacales empezaron a atacar cada vez con más fuerza después de hacer el recorrido por las fondas. Si a eso se suman unos anticuchos y chorillanas que bajamos en alguna ramada. Incluso, los retorcijones fueron posteriores a nuestro periplo por los aburridos bares del sector. De todas formas, las molestias me obligaron a traspasar una reja de un potrero para encontrar solución al asunto. Y aquí comienza la verdadera historia.


Luego de salir del paso de los problemas estomacales y sumamente ebrio, escucho el mugido de una vaca. La idea de convertir a ese animal en un rico asado para 100 personas comenzó a invadir mi cabeza. De inmediato le avisé a Oh de mi hallazgo en aquel sitio eriazo. En tono de broma dije: “¿Y si la llevamos al asado de las ratas?”. No había pasado un segundo cuando mi compañero ya tenía atrapada a la vaca. A partir de ese momento supe que la cosa se venía seria.


Para cometer el ilícito debíamos alejar al animal del sector que nos podría inculpar. Por lo tanto, trasladamos al vacuno a un potrero aledaño a su ubicación inicial. Fue ahí cuando decidimos que tendríamos que acabar con la vida del animal para poder faenarlo y disfrutar de un abundante asado. Eran nuestros inicios en la carrera de cuatreros. Con la vaca lejos de su territorio acordamos que era hora de asesinar impunemente al animal.


Aunque el instinto de la vida de la vaca afloró, porque cuando estábamos dispuestos a matarla se nos puso chucara. Ahí fuimos nosotros los que temimos por nuestra seguridad y optamos por defender de un posible ataque vacuno. Pescamos los primeros palos que encontramos en el suelo y comenzamos a golpear al animal, hasta lograr tranquilizarlo. De hecho, apostaría que la logramos domesticar gracias a la violencia y autodefensa, porque al rato estábamos apoyados en el cuerpo de nuestra nueva mascota pensando en como asesinarla.


La inexperiencia de ambos en homicidios vacunos nos tenía en una gran encrucijada. Optamos por el camino bruto y fuimos a buscar los palos de una cerca para golpearla en la cabeza. Con la sangre fría de un asesino comenzamos a llevar a cabo el delito animal. Ni siquiera los ojos brillantes de la vaca calmaron nuestras ansías por tener un asado de proporciones bíblicas. Y fue Oh quién dio el primer palo a la cabeza de animal. Un golpe inicial que ni siquiera la inmutó. La fuerza de la vaca me sacó de mis casillas al punto de querer matarla en ese preciso instante. Pero nuestros continuos golpes no sirvieron de nada. Veía como Oh saltaba, tomaba vuelo, corría, buscaba palos más gruesos pero nada de eso lograba tumbar al vacuno. Por mi parte, le seguía golpeando su cabeza.


Si bien no logramos darle muerte al animal, su equilibrio ya no era el mismo. Porque mientras la trasladamos se notaba un leve vaivén en su caminar. Eso quiere decir que de alguna u otra forma los golpes en la cabeza la dejaron media aturdida. Al no poder asesinarla decidimos esconder nuestra mascota para volver sin alcohol en el cuerpo y con la cabeza fría.


La amarramos en unos matorrales para esconderla y regresar con un experto faenador. Y sino,. nos pueden acusar de violencia animal.

jueves, 13 de septiembre de 2007

Más buena que Mala

Las canciones de María Rodríguez son un rico perfume que te hipnotizan hasta perder la razón. Un aroma seductor que esconde letras cargadas de realidad, odio y amor, capaces de aniquilarte dentro del embobamiento inicial. Las historias emergen de una preciosa mujer que transmite sus temas en tonos que van desde la rudeza hasta la pasividad. Y eso se vio en la presentación de La Mala en el Teatro Caupolicán.

Una de las mc’s más importantes de España presentó un show de gran calidad a todos los fans que concurrieron al recinto ubicado en la calle San Diego. Ella apareció en el escenario, luego de una excelente presentación de Dj. Woody -quién demostró su maestría en los platos-, provista de un tutu de ballet que hacía engalanar sus largas e impresionantes piernas que acababan en un par de tacos negros.

Su salida al escenario, en lo que fue su segunda performance en el país, no pudo ser de la mejor forma. Partió con Tengo un trato, extraído de su primer disco "Lujo Ibérico", con lo que logró subir la temperatura del teatro con sus primeras rimas. Posteriormente interpretó, con gran carácter y seguridad, temas pertenecientes a su último trabajo llamado “Malabarismo”, que coparon gran parte de su show.

Sin embargo, Mala María no se quedó sólo en eso. Se hizo acompañar de dos mc’s que hacían de segundas voces; de dos coristas que alivianaban el trabajo de la mc, de una Vj. que seleccionaba las mejores imágenes que iban acorde a la presentación y el mencionado Dj. Woody. Sin duda uno de los mejores shows de rap en vivo que han pisado tierras chilenas.

La actitud y desplante de La Mala se ganó el respeto y la admiración de todo el público. Sus temas que hablan de femicidio, racismo, injusticia y camufladas cartas de amor sedujeron a quienes la veían desde abajo del escenario dejándolos rendidos a sus pies.


Incluso, la interacción que tuvo con el público quedó de manifiesto cuando gran parte del Caupolicán se agachó, junto a ella, para dar inicio a un tema. Cabe recordar, que el grupo Hablando en Plata intentó lo mismo, hace unas semanas atrás en el mismo lugar, y no tuvo tanto éxito como si lo tuvo Mala Rodríguez.

La presentación de Mala María son aquellas que convencen cuando las ves en vivo y en directo. Ya que la energía que logra transmitir sobre el escenario no se siente cuando la escuchas en los audífonos, quizás después de presenciar su show se logre entender lo que quiere proyectar en sus discos.


En el plano nacional destacó la presentación de Dj. Raff junto a Chico Claudio. El dejota nacional realizó una performance de gran calidad, en la cual hizo un repaso de su disco de instrumentales, Raffolution, en conexión con un trabajo visual de excelentísimo nivel. No es apresurado decir que en cuanto a shows de rap Dj. Raff presenta uno de los más sólidos de la escena nacional. Mientras que la presentación de Van Buda sobre el escenario pasó como una anécdota.

Se puede decir que La Mala saldó la deuda que tenía con el público nacional, a raíz del paupérrimo show que mostró en la Estación Mapocho el pasado 2005. Ahora quedó en claro que ella es más buena que mala.